Morelia, Michoacán.– En un esfuerzo por transitar de la legislación en papel a la práctica cotidiana en los centros de trabajo, la diputada local por el Distrito 23 (Apatzingán), Sandra Garibay, presentó ante el Congreso del Estado un punto de acuerdo para garantizar la implementación efectiva de la denominada «Ley Silla» en Michoacán.
La legisladora denunció que, tras la aprobación de esta reforma a nivel federal y local, se han detectado casos de «simulación» en los que las empresas colocan mobiliario solo para cumplir con el requisito visual ante inspecciones, sin permitir realmente que el personal haga uso de su derecho al descanso.
Salud laboral: Más que una comodidad
La iniciativa presentada busca que el Ejecutivo estatal, a través de las instancias de trabajo y previsión social, refuerce la vigilancia y las inspecciones. El objetivo es prevenir los riesgos físicos documentados que genera la bipedestación prolongada (permanecer de pie por largos periodos), tales como:
- Insuficiencia venosa (várices).
- Problemas lumbares y fatiga crónica.
- Lesiones en articulaciones (rodillas y tobillos).
«Los derechos no se exhiben: se cumplen»
Durante su intervención, Garibay fue enfática al señalar que la dignidad del trabajador debe ser el eje rector de la productividad. La propuesta insta a las autoridades laborales a no ser permisivas con las empresas que limitan este derecho fundamental.
«Esta reforma busca proteger la salud y la dignidad de miles de trabajadoras y trabajadores. No puede quedarse en simulaciones ni en una silla colocada solo para cumplir con el requisito», sentenció la legisladora.
La diputada subrayó que el sector servicios y comercio es donde más se vulnera este derecho, afectando principalmente a cajeros, guardias de seguridad y personal de ventas. Con este punto de acuerdo, se busca que el Gobierno del Estado sea un garante activo de que el descanso sea una realidad operativa y no solo un concepto jurídico.
Contexto: ¿Qué establece la Ley Silla?
La reforma obliga a los empleadores a proveer el número suficiente de asientos con respaldo para los trabajadores, o en su defecto, permitir descansos periódicos en asientos adecuados cuando la naturaleza del trabajo impida realizarlo sentado de forma permanente.
