APATZINGÁN, MICH. — En medio del complejo contexto socioeconómico que atraviesa la Tierra Caliente, el Tecnológico Nacional de México (TecNM) Campus Apatzingán conmemoró su 32 aniversario con un acto protocolario enfocado en la entrega de reconocimientos por antigüedad laboral, evento que sirvió de marco para que las autoridades locales y estatales refrendaran discursos sobre la importancia de la educación superior en la zona.
La ceremonia, realizada tras cumplirse la fecha conmemorativa del pasado 4 de septiembre, estuvo centrada en la distinción al personal docente, directivo y administrativo por 10, 15, 20, 25 y 30 años de servicio ininterrumpido. Sin embargo, más allá de la entrega de medallas y diplomas, el encuentro expuso las narrativas políticas del municipio y la entidad respecto al desarrollo de la infraestructura educativa en la región.
Durante su intervención, la presidenta municipal de Apatzingán, Fanny Lissette Arreola Pichardo, subrayó el papel de la institución como un motor transformador local, mientras que el director general del plantel, Fidel Báez Benito, apeló a la necesidad de mantener la estabilidad institucional, la excelencia académica y la mejora de las instalaciones, un reclamo recurrente entre la comunidad estudiantil.
Por su parte, el director de Educación Superior del Instituto de Educación Media Superior y Superior del Estado (IEMSYSEM), Aldo de Jesús Lomelí Vega —quien asistió en representación del gobernador Alfredo Ramírez Bedoya—, limitó su participación a emitir un mensaje de respaldo institucional a la formación profesional de los jóvenes de la región.
Pese a los discursos oficiales de progreso y las etiquetas institucionales de «transformación», el campus Apatzingán llega a sus más de tres décadas de operación con el desafío constante de garantizar recursos para su equipamiento y asegurar oportunidades laborales para sus egresados en un entorno marcado por la presión económica y social de la zona.













