APATZINGÁN, MICH. — La violencia desbordada en la Tierra Caliente colocó al poblado rural de Guanajuatillo —ubicado a unos 25 kilómetros al suroeste de la cabecera municipal de Apatzingán— al borde del despoblamiento total. Un documento formal dirigido a las autoridades por el Observatorio de Seguridad Humana de la Región de Apatzingán confirmó que al menos 10 familias abandonaron sus hogares el pasado 8 de septiembre ante el asedio delictivo, advirtiendo sobre un riesgo inminente de éxodo masivo del resto de los habitantes.
El informe, firmado por Julio César Franco Gutiérrez, concejal del Observatorio y secretario técnico de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia, documentó que la comunidad vive bajo zozobra constante. Testimonios recopilados señalan que, aunque la localidad no ha sido atacada directamente con explosivos, el acoso de grupos armados en los alrededores obligó a las primeras familias a huir. En Guanajuatillo permanecen cerca de 130 personas que se encuentran a punto de abandonar la zona ante la falta de garantías de seguridad.
El documento fue notificado con carácter de urgencia al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla; al secretario de Gobierno, Raúl Zepeda Villaseñor; al secretario del Migrante, Antonio Soto Sánchez; a la alcaldesa Fanny Arreola Pichardo, y al comandante de la 43 Zona Militar, General Francisco Antonio Enríquez Rojas. Asimismo, se giraron copias al ombudsperson Josué Mejía Pineda y al comisionado de atención a víctimas, Víctor Manuel Serrato Lozano.
Ante la inminente emergencia humanitaria, el Observatorio exigió la activación inmediata del Protocolo de Respuesta a Emergencias de Desplazamiento Interno del Estado de Michoacán y del Reglamento Municipal vigente desde octubre de 2023. Entre las peticiones destacan la elaboración de un informe de riesgo, la instalación de una Mesa Técnica de autoridades de los tres niveles de gobierno y el despliegue de medidas de protección y restitución de derechos para las víctimas de desplazamiento forzado.


