APATZINGÁN, Mich.— Carlos Torres Piña reunió en la asamblea estatal a mediados de agosto a mujeres procedentes de distintas regiones de Michoacán, entre ellas trabajadoras y organizadoras de Tierra Caliente, quienes tuvieron una destacada participación entre las tres mil mujeres asistentes.
La dimensión del encuentro fue relevante, pero su significado político fue más amplio, las asistentes ejercieron su derecho a elegir el liderazgo que consideran más cercano a sus causas.
Torres Piña inició su mensaje reconociendo a las mujeres de su familia, de sus equipos y de la organización territorial. Después abordó la doble jornada, las dificultades para acceder a créditos, el empleo, la seguridad en los espacios públicos y las oportunidades para las jóvenes.
Para Apatzingán, estos temas tienen una expresión concreta. Las mujeres participan en la producción, el comercio, los servicios, los hogares y las redes comunitarias que sostienen buena parte de la actividad cotidiana de Tierra Caliente.
El respaldo mostrado durante la asamblea no fue presentado como automático ni simbólico. Se vinculó con el trabajo territorial, la escucha y las coincidencias construidas durante los recorridos.
La honestidad de Torres Piña también ha sido reconocida entre mujeres que valoran que hable con claridad, reconozca los problemas sin minimizar su complejidad y mantenga espacios de diálogo para construir una agenda propia.
Su posicionamiento entre las mujeres se suma a la ventaja que conserva en las mediciones estatales. La participación de más de tres mil mujeres y su presencia en distintas regiones fortalecen la lectura de que Torres Piña es el perfil con mayores posibilidades de convertirse en el próximo coordinador de la Transformación en Michoacán.
