CIUDAD DE MÉXICO — La estrategia federal contra las redes de protección institucional al crimen organizado dio un salto de escala. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que la denominada «Operación Enjambre» —iniciada originalmente en el Estado de México— se despliega ya a nivel nacional, dejando a su paso la detención de múltiples presidentes municipales y mandos locales en diversas entidades del país.
El operativo interinstitucional, diseñado para desarticular la complicidad entre autoridades locales y células delictivas, apuntó directamente a las cúpulas del poder municipal. De acuerdo con el funcionario federal, entre los aprehendidos se encuentran ediles en funciones imputados por facilitar las operaciones operativas, logísticas y financieras del crimen organizado en sus demarcaciones.
García Harfuch aseveró que el despliegue responde a una directriz tajante emitida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: «cero tolerancia a la corrupción y cero impunidad». El titular de la SSPC subrayó que la consigna gubernamental se aplicará de manera caiga quien caiga, sin reparar en el cargo público, la jerarquía o la filiación política de los señalados.
Aunque la narrativa oficial presenta este avance como un golpe histórico al pacto de impunidad local, la expansión del operativo también expone la fragilidad e infiltración estructural que prevalece en los ayuntamientos del país. La efectividad de la Operación Enjambre dependerá ahora de que las fiscalías logren sostener los expedientes judiciales en los tribunales y no queden únicamente en detenciones mediáticas.
