Katmandú, Nepal, 27 de agosto de 2026.— La cifra de fallecidos por la devastadora riada que golpeó el norte de Nepal aumentó a 359, mientras que 644 turistas y viajeros permanecen desaparecidos y 445 personas han sido rescatadas con vida, entre ellas 27 extranjeros, de acuerdo con los últimos reportes de las autoridades nepalíes.

La tragedia ocurrió en el distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con China, donde una enorme corriente de agua, lodo, rocas y escombros arrasó comunidades, carreteras, puentes e infraestructura a lo largo de la zona montañosa.

La Policía de Nepal informó que 63 personas permanecen hospitalizadas en Katmandú, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas.

El desastre también ha provocado una crisis internacional debido al elevado número de extranjeros entre los desaparecidos. Según la Junta de Turismo de Nepal, de los 644 viajeros cuyo paradero se desconoce, 517 son extranjeros y 127 son ciudadanos nepalíes.

Entre los extranjeros desaparecidos figuran 178 ciudadanos de India, 65 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 51 de Malasia y 35 de Australia, además de personas de otros países.

El agua arrastró víctimas kilómetros río abajo

Las autoridades han advertido que parte de las víctimas no se encuentran necesariamente en los lugares donde comenzó la inundación. La fuerza de la corriente arrastró personas, vehículos, viviendas y grandes cantidades de lodo y rocas hacia las partes bajas de los ríos.

La zona afectada es además una ruta utilizada por turistas, excursionistas y peregrinos que se desplazan entre Nepal y el Tíbet, incluido el trayecto hacia Kailash Mansarovar, uno de los principales destinos de peregrinación de la región.

China reporta 3 muertos y 558 desaparecidos

La emergencia también golpeó el lado chino de la frontera. En el condado tibetano de Gyirong, las autoridades reportaron tres personas fallecidas y 558 desaparecidas, de las cuales 260 son ciudadanos extranjeros.

Con ambos balances, el saldo provisional de la catástrofe transfronteriza asciende a 362 personas fallecidas y alrededor de mil 400 desaparecidas. Las cifras continúan modificándose conforme avanzan las labores de rescate y las autoridades logran establecer contacto con las personas que se encontraban en la región.

El gobierno chino desplegó personal de emergencia, elementos militares, ingenieros y equipos especializados, mientras que en Nepal miles de efectivos participan en las labores de búsqueda. Los helicópteros se han convertido en una herramienta fundamental para llegar a comunidades que quedaron incomunicadas por la destrucción de carreteras y puentes.

Colapso glaciar, posible origen de la tragedia

Las primeras investigaciones apuntan a que la inundación habría sido provocada por un colapso glaciar y un enorme flujo de escombros en el Himalaya, que desencadenó una súbita crecida de los ríos de la zona.

El Servicio Geológico de Estados Unidos identificó un deslizamiento asociado con el colapso glaciar y el posterior flujo de escombros, mientras especialistas advierten que las condiciones geográficas y la formación de acumulaciones naturales de agua podrían mantener el riesgo de nuevas inundaciones.

Las autoridades de Nepal y China mantienen desplegados equipos de rescate y continúan con la búsqueda de sobrevivientes y desaparecidos, en una carrera contra el tiempo ante las dificultades de acceso, el mal tiempo y la posibilidad de nuevos deslizamientos.

La magnitud definitiva de la tragedia todavía no está clara y se espera que el número de víctimas pueda aumentar conforme los rescatistas ingresen a las zonas más afectadas.